Puedo solicitar alquiler social - AFES

¿Qué es un alquiler social?

La pérdida de la vivienda tras la subasta y lanzamiento del inmueble dejan al afectado en situación de precariedad. El afectado puede acceder a un alquiler social  con unas rentas más económicas. Actualmente el innumerable parque de viviendas adjudicadas a las entidades bancarias supone una fuente de bienes para ser destinados al alquiler social.

Ejemplo de alquiler social:

Venta con subrogación de hipoteca y alquiler social

Nuestros asociados han pasado de sufrir una ejecución hipotecaria, con una deuda de más de 200.000 euros a la que no podrían hacer frente por estar ambos parados y que supondría un lastre para el resto de su vida, a quedar libres de deudas y disfrutar de un cómodo alquiler social por 230 euros mensuales en la misma vivienda.

A nuestra asociada y su marido el banco les inicio una ejecución hipotecaria reclamando la cantidad de 234.055 euros  de principal, en virtud de la deuda existente por el impago del préstamo hipotecario que en su día formalizaron con el banco. Los afectados comunicaron a la entidad que no podían hacer frente a las cuotas mensuales pactadas por la precariedad económica sobrevenida al haber perdido ambos su empleo y estar en paro.

Los afectados intentaron desde el principio negociar la dación en pago a través de su unidad de recuperaciones del banco, a fin de cancelar o en su caso rebajar la deuda existente, sin obtener ninguna respuesta por su parte. Tenían fijada fecha de subasta para el pasado mes de marzo.

Posteriormente, Afes consiguió paralizar la subasta y retrasarla hasta el mes de junio dada la situación personal de ambos. En este intervalo de tiempo, Afes ha conseguido la venta de la vivienda con subrogación de la hipoteca, y la condonación del resto de la deuda, por lo que esta pareja queda libre de cargas económicas.

La pareja seguirá viviendo en la misma casa, ahora en régimen de alquiler social prorrogable hasta cinco años, por tan sólo 282 euros mensuales, y están exentos del pago de la comunidad, una cantidad a la que deberá hacer frente el nuevo propietario de la vivienda.