AFES-embargos-subastas-hipotecasUno de los orígenes en nuestro país de la actual crisis económica, quizás el más fuerte, es el efecto ‘burbuja’ que se ha producido respecto al valor de la vivienda.  Los precios de los pisos entre 2003 y 2008 sufrieron una subida desmesurada debido a una demanda elevada de compra de vivienda con un fácil acceso al crédito,  inversión del exterior y un clima de euforia social respecto de la especulación sobre la vivienda.

Este proceso llevó asociado una seguridad laboral que hizo que muchos ciudadanos, desde trabajadores por cuenta ajena, hasta autónomos y empresarios, firmaran préstamos con garantía hipotecaria en relación a los ingresos obtenidos en años anteriores.  A su vez, las entidades financieras influidas por los estables ingresos de las unidades familiares y la subida constante del precio de la vivienda, suavizaron los requerimientos y esto provocó que estallara la burbuja inmobiliaria.

Ahora, nos enfrentamos a un drama social  donde muchas familias encuentran  dificultades para atender sus pagos y poco a poco van viendo como incrementan sus deudas hasta llegar a perder su vivienda habitual. Actualmente la tasa de morosidad de los créditos para vivienda con garantía hipotecaria se sitúa en el 3,9% y es el verdadero indicador del número de créditos que se dejan de pagar y que se resuelven por ejecución hipotecaria.

Gracias a la mediación, situaciones que a nivel generalizado son hoy impensables como la dación en pago, han sido posibles desde nuestra asociación implicando a las dos partes en conflicto y aislando problemas individuales.

En este contexto Afes empezó a diseñar su ruta de trabajo. Tras meses estudiando la complejidad que entraña el expediente de cada socio concluyó que no existen soluciones generalizadas para problemas concretos entre las partes. Por ello, la asociación gestiona cada caso de forma individualizada con un nivel de cualificación y servicio cada día más avanzado, se acerca a los acreedores para conocer de primera mano su orientación y así buscar una solución al problema que les  une, y estudia  el entorno tanto desde el punto de vista jurídico como socioeconómico para comprender mejor a las partes.

En 2011, la asociación dio un giro a su estrategia para centrarse principalmente en la mediación como remedio al conflicto. Para Afes la solución no puede ser contra la banca, sino con la banca. “Gracias a la mediación, situaciones que a nivel generalizado son hoy impensables como la dación en pago, han sido posibles desde nuestra asociación implicando a las dos partes en conflicto y aislando problemas individuales”, afirma Carlos Baños presidente de Afes.

Entre las soluciones para resolver el conflicto, la dación en pago es el recurso  más solicitado por la mayoría de las personas que compraron su vivienda en el periodo 2002-2009 ya que prefieren entregar la vivienda a cambio de la deuda sin tener que seguir pagando una hipoteca, porque está muy por encima del valor de mercado del inmueble que la garantiza. Por tanto, Afes considera que la dación en pago es una solución pero no con carácter retroactivo por los peligros que conllevaría esa legislación: desestructuración del sistema hipotecario y financiero ante un aumento de la mora por el efecto llamada.

Sin embargo, con los nuevos cambios legislativos, el escenario se transforma  y vamos caminando hacia la dirección correcta. El Código de Buenas Prácticas bancarias, primero, y ahora la entrada en vigor de la reforma de la Ley Hipotecaria,  han producido un cambio de actitud en los bancos, siendo cada día más sensibles a este problema aportando alternativas más flexibles e innovadoras. En concreto, Afes  ya mantiene acuerdos con distintas entidades bancarias que ven de forma positiva la búsqueda de un acercamiento entre las dos partes. Por tanto, el reto de Afes para el futuro se basa en la difusión de la mediación como cauce habitual en la resolución de este tipo de conflictos. “No sabemos hacer milagros ni vemos el futuro, pero nos hemos impuesto como compromiso aumentar geométricamente el porcentaje de casos de éxito en la asociación”, concluye Baños.

Los principios de AFES

  • EL AFECTADO ES UN CIUDADANO CON TODOS SUS DERECHOS

    Entendemos que las personas con las que tratamos están atravesando una mala etapa que les lleva aparejada momentos de crisis en lo económico y en lo emocional. El afectado no es un excluido social, es un ciudadano con un problema.

  • NUESTRAS CAPACIDADES SON LAS DE NUESTROS ASOCIADOS

    Prestamos apoyo en todo el proceso de duración de un caso. No abandonamos hasta que no haya nada más que hacer. No damos por perdido un caso hasta que se agoten todas nuestras posibilidades y capacidades.

  • BUSCAMOS SOLUCIONES, LOS MILAGROS NO SUELEN DARSE

    Nunca levantamos falsas expectativas que hagan sufrir innecesariamente a nuestros asociados. Debemos ser en todo momento realista, coherente y racional. Intentamos la mediación antes de llegar a un proceso judicial.

  • SU INFORMACIÓN ES NUESTRA BASE

    Nos comprometemos a escuchar al asociado, entender qué ha pasado y  recoger toda información que nos pueda ser de ayuda para prestarle apoyo.

  • LA SOLUCIÓN DE MAÑANA NO TIENE PORQUE SER LA DE HOY

    Nos obligamos a mejorar permanentemente a través de la formación, el análisis de la realidad social y nuestras propias experiencias. No descartamos ninguna propuesta que esté encaminada a la resolución de los problemas de los asociados.